Lo que una peluquería le pide a su programa
Una peluquería no es un negocio de citas iguales. Una clienta viene a cortarse el pelo y otra a hacerse un color que ocupa buena parte de la mañana. Una pasa por varias manos en la misma visita: lava una persona, corta otra y peina una tercera. Los precios, además, no siempre se pueden fijar de antemano: unas mechas o un peinado de novia dependen del trabajo que haya que hacer.
SHFIT Beauty es una aplicación de gestión pensada para negocios de cita previa, y la peluquería es uno de los casos para los que está hecha. Estas son las partes que más se usan en el día a día.
Citas con varios servicios y varias profesionales seguidos
En la agenda, cada cita se coloca con la profesional que corresponde. Puedes verla por profesionales, de día o de semana, y arrastrar para crear una cita, moverla a otra columna o alargarla tirando de su borde inferior. Si algo choca con otra cita, un bloqueo o una ausencia, la aplicación te avisa.
Una misma cita puede llevar varios servicios y varias profesionales seguidos, por ejemplo corte y color. Cada servicio tiene su duración y puede llevar pausas antes y después, y se configura con la profesional que lo hace. Si al crear la cita no eliges profesional, el sistema propone la habitual de la clienta o la menos ocupada ese día.
- Vista por profesionales o por cabinas, de día o de semana, con color por categoría, servicio o estado.
- Citas repetidas y duplicadas, bloqueos de tiempo, ausencias y vacaciones del equipo.
- Calendario con semáforo de ocupación y primeros huecos libres.
- Lista de espera: cuando se libera un hueco, la aplicación avisa a quien encaja, por orden de antigüedad.
Precios fijos, «desde» o «a consultar»
Cada servicio puede tener precio fijo, un precio «desde» o aparecer como «a consultar». Así, el corte tiene su tarifa y las mechas o el peinado de novia se presupuestan en el momento, sin que la web de reservas prometa un importe que luego no es el real.
Cuando el trabajo lo merece, puedes hacer un presupuesto: se envía por correo o WhatsApp, la clienta lo firma desde el móvil y, una vez aceptado, se convierte en venta o en citas en la agenda.
Reserva online y recordatorios
Tus clientas reservan a cualquier hora desde tu web, Instagram, Facebook, TikTok o Google, con un enlace distinto por red para saber de dónde viene cada reserva. Puedes limitar qué servicios se reservan online y qué profesionales se pueden elegir, y pedir una señal que se descuenta sola al cobrar. Lo tienes explicado en la página de reservas online para tu salón.
Cada cita lleva recordatorio 48 y 24 horas antes, por correo y, si conectas tu cuenta, por SMS o WhatsApp, con un botón para confirmar asistencia. En la guía cómo reducir las ausencias en las citas explicamos cómo combinar recordatorios, lista de espera y señal.
Caja, productos y comisiones
El punto de venta cobra servicios y productos, con el bono, la señal, la tarjeta regalo o el monedero que corresponda, y admite varios pagos en un mismo cobro: efectivo, tarjeta, Bizum o transferencia. Puedes emitir ticket o factura completa, con rectificativas y varias series por centro. Al cerrar la caja se pueden adjuntar fotos del datáfono y del efectivo, y los descuadres quedan con su motivo.
Si vendes producto de peluquería, hay inventario por centro con existencias mínimas, proveedores y pedidos de compra, además del consumo interno del equipo valorado a coste.
Las comisiones se calculan con reglas por profesional, servicio, categoría de servicio o producto; gana la regla más específica. Cada comisión muestra el detalle de las líneas que la forman y se puede exportar a Excel.

La ficha de cada clienta, con su historial
Cada clienta tiene una ficha con sus citas, compras, bonos, monedero, presupuestos, notas y comunicaciones, en pestañas. Si tiene una alergia o una contraindicación, por ejemplo a un tinte, se ve en una banda roja de la ficha y con aviso en la agenda.
Con las fichas técnicas a medida puedes crear el formulario que necesites con un constructor: texto corto y largo, números, fechas, sí o no, selección única o múltiple y escalas. Una ficha puede rellenarse una sola vez por clienta o en cada cita, y queda en un histórico que se puede imprimir o descargar en PDF. Muchas peluquerías la usan para anotar la fórmula del color de cada visita. Además, puedes guardar fotos de antes y después con un comparador.

Que la clienta vuelva
Hay bonos de sesiones con caducidad, tarjetas regalo con PDF y QR, monedero y programa de puntos. También puedes lanzar campañas a grupos de clientas con filtros en vivo (por ejemplo, las que llevan 60 días sin venir) y activar automatizaciones como el mensaje de cumpleaños. Hemos reunido ideas y ajustes en la guía de cómo fidelizar clientas en un salón de belleza.
El equipo y los números
Los usuarios tienen permisos uno a uno. Hay turnos con plantilla semanal, intercambios, ausencias y vacaciones, y un fichaje con firma desde el reloj del centro. Las estadísticas comparan con el periodo anterior y enseñan, entre otras cosas, un mapa de calor de qué días y horas se llenan y cuáles no, para decidir turnos con datos.
Si vienes de otro programa
En Ajustes, Importar datos, pegas el enlace público de tu ficha en Booksy, Treatwell o Fresha y la aplicación trae tus servicios, el horario, el equipo y los datos del negocio. Tus clientas se importan desde un fichero CSV o Excel: antes de importar ves una vista previa que marca las duplicadas, y después puedes fusionar fichas repetidas.
Todo funciona desde el navegador del ordenador, la tablet o el móvil, y se puede instalar como una aplicación. Si quieres ver cómo quedaría en tu peluquería, abre la demo en vivo o crea tu centro con la prueba gratis.
