Aviso. Esto es orientación práctica sobre cómo organizar los papeles de un centro, no asesoramiento legal. Qué consentimientos necesitas, qué deben decir y cuánto tiempo conservarlos depende de tu actividad, de los tratamientos que ofrezcas y de la normativa aplicable. Consúltalo con tu asesor o con el colegio profesional que corresponda.
Qué es y para qué sirve
Un consentimiento informado es el documento en el que la clienta, después de haber recibido información comprensible sobre un tratamiento, declara que la ha entendido y lo acepta. Sirve a las dos partes: la clienta sabe qué esperar, y el centro deja constancia de que se le explicó.
No sustituye a la conversación. El papel es la prueba de que existió; lo importante es que la clienta pueda preguntar y resolver sus dudas antes de empezar.
Cuándo se suele pedir
En general, cuanto mayor es el riesgo o la irreversibilidad de un tratamiento, más necesario es el consentimiento. Es habitual en tratamientos como el láser, la micropigmentación, los peelings o la extensión de pestañas, y también cuando se recogen datos de salud o se hacen fotografías. Los centros de estética que ofrecen tratamientos más próximos a lo sanitario deben, además, revisar los requisitos específicos que les corresponden.
La decisión de en qué servicios pedirlo es tuya y de tu asesor. Una vez decidida, lo práctico es que la regla se aplique siempre y no dependa de que alguien se acuerde.
Qué suele incluir
Los modelos más habituales recogen los siguientes apartados. Adáptalos a cada tratamiento y revísalos con un profesional:
- Qué es el tratamiento, cómo se realiza y cuántas sesiones suelen hacer falta.
- Riesgos y posibles efectos secundarios, y resultados que no se pueden garantizar.
- Contraindicaciones, y un cuestionario de salud (alergias, embarazo, medicación, enfermedades…).
- Cuidados antes y después del tratamiento.
- La confirmación de que la clienta ha podido preguntar y ha entendido la información.
- La posibilidad de retirar el consentimiento y la información de protección de datos.
- Fecha y firma, y el nombre de la profesional que informa.
Cómo y cuándo firmarlo
Lo ideal es que la clienta lo lea con calma antes del día del tratamiento, o al menos con tiempo suficiente en el centro, y no con prisas encima de la camilla. Si puede recibir el enlace unos días antes, llega a la cita con las dudas resueltas y la profesional gana tiempo.
Si la clienta es menor de edad o tiene alguna circunstancia especial, consulta cómo debe hacerse en tu caso concreto.
Hacerlo sin papel
En SHFIT Beauty, cada servicio puede pedir un consentimiento y una ficha técnica. Antes de la cita, la agenda avisa de lo que falta con un bloque «Falta por firmar o rellenar» y una insignia en la tarjeta de la cita. La clienta puede firmar de varias formas:
- En la tablet del centro, leyendo el texto, marcando «He leído y acepto» y firmando con el dedo.
- En su móvil, con un código QR, sin descargar nada y sin iniciar sesión.
- Con un enlace de un solo uso, válido 7 días, que se envía por correo o WhatsApp si los tienes conectados.
Cada firma guarda el texto exacto que se firmó, su huella digital, el trazo, la hora, el método, la dirección IP y el navegador, y genera un PDF con los datos del centro que no se puede modificar. Si luego editas un consentimiento, sube de versión sin cambiar lo que ya se firmó. Quienes tienen el permiso correspondiente pueden crear y editar plantillas de consentimientos y de fichas técnicas.

Un centro nuevo recibe documentos de partida, marcados como «Plantilla de partida». Son un punto de partida editable, no un texto cerrado: revísalos con tu asesor y adáptalos a lo que de verdad haces.
Datos de salud y fotos
Los datos de salud, como una alergia o un embarazo, merecen especial cuidado. Anótalos solo si los necesitas y limita quién puede verlos. En SHFIT Beauty, los usuarios tienen permisos uno a uno, las alergias y contraindicaciones se destacan en una banda roja en la ficha y en la agenda, y un registro de auditoría guarda quién hizo qué, con el antes y el después. La ficha de la clienta también ofrece casillas de comunicación por canal, exportar los datos de una clienta y anonimizar su ficha cuando ejerce su derecho de supresión.
Las fotos de antes y después son útiles para el seguimiento del tratamiento. Si además quieres usarlas para promocionarte, consulta qué consentimiento específico necesitas: no es lo mismo guardarlas en su ficha que publicarlas.
Errores comunes
- Usar un modelo genérico sin adaptarlo al tratamiento real.
- Pedir la firma con prisa, sin dar opción a preguntar.
- No guardar lo firmado de forma ordenada, de modo que no se encuentra cuando hace falta.
- Cambiar el texto del documento sin conservar qué versión firmó cada clienta.
- Olvidar que un consentimiento antiguo puede no cubrir un tratamiento nuevo.
Si quieres ver cómo se gestionan estos papeles en la aplicación, visita la página de software para centros de estética.